RECEPTOR 54 | 19 de septiembre de 2015 

todos-somos-todo

Todos somos uno. Llevamos en nuestro inconsciente las respuestas que necesitamos y esas respuestas son aportes a lo que necesitamos saber. Todos llevamos dentro el todo y la parte del todo.

No hay mejores ni peores aportes. No hay pequeños o grandes aportes. Todos son igual de importantes. No hay ninguno que quede afuera. Todos tienen un propósito de existir, así que prepárate a dar lo que te dice ese Sentir para que aportes, porque ese aporte quiere salir a hacer lo que tenga que hacer, hacia donde tenga que ir.

No estamos acá para juzgar si va a servirle a alguien o no lo que tenemos para dar, nuestro rol es simplemente hacer lo que dice ese Sentir. En ese Observarme, sin hacer nada, simplemente observar, y no con los ojos físicos, sino con los ojos del alma, del cuerpo etérico, es donde te habla el Sentir. Es en esa respiración que sabes con certeza lo que tenés que hacer, sin forzar absolutamente nada. Y si en el medio de ese Observar escuchas una voz que te limita, que te dice que eso no va a funcionar o no va a servir, no le hagas caso, simplemente deja que ese pensamiento se diluya, no lo reprimas, pero tampoco te lo apropies, porque no es tu Ser, es tu mente concreta que te limita con la información que tiene del pasado.

La forma de saber que es tu Ser quien te habla es que es algo nuevo, es algo que nunca se te hubiera ocurrido a vos, es algo que te parece raro, hasta loco, pero es en esa nueva información en donde somos. Así lo vivieron estas personas que le aportan a la humanidad un saber que no viene de ellos, no viene de su mente concreta, sino de nuestra mente abstracta, de nuestro inconsciente.